La diabetes es un trastorno en el que la glucemia (concentración de azúcar o glucosa en sangre) es extremadamente alta, la razón médica de este pronunciamiento es porque el organismo no segrega suficiente insulina o no responde con normalidad a la insulina producida.

La diabetes es un trastorno que afecta a la cantidad de azúcar en la sangre. Existen muchos tipos de azúcares. Los gránulos blancos del azúcar de mesa se llaman sucrosa. La sucrosa nace en la caña de azúcar y la remolacha azucarera. Otro tipo de azúcar es la lactosa y esta se encuentra en la leche. Tanto la sucrosa como la lactosa se pueden descomponer en azúcares simples; la sucrosa está compuesta por glucosa y fructosa, mientras que los componentes de la lactosa son la glucosa y la galactosa. Para que puedan absorberse, la sucrosa y la lactosa deben descomponerse en el intestino en sus azúcares simples. La glucosa es el principal azúcar que utiliza el organismo para producir energía, así que durante la absorción y después de ella, la mayoría de los azúcares se convierten en glucosa. Así, cuando los médicos hablan del azúcar en sangre, en realidad están hablando de la glucosa en sangre.

El trastorno de la diabetes no afecta únicamente a los adultos, es una enfermedad que también experimentan los niños y es por esa razón que es importante identificar los factores que los dañan y realizar periódicamente exámenes que permitan identificar sus niveles de azúcar y de glucosa en la sangre. Los niños con cualquiera de los dos tipos de diabetes necesitan

  • Optar por alimentos saludables
  • Bajar de peso si tienen sobrepeso
  • Hacer ejercicio de forma regular

El control dietético general y la educación son especialmente importantes para todos los niños con diabetes. Las recomendaciones de alimentación saludable para todos los niños y se dirigen a mantener el peso corporal ideal y un crecimiento óptimo, y a evitar las complicaciones a corto y a largo plazo de la diabetes.

El objetivo principal del tratamiento de la diabetes es mantener los niveles de glucosa en la sangre lo más cerca posible de los niveles normales sin que ello suponga un riesgo. No obstante, ningún tratamiento mantiene por completo el nivel de glucosa en la sangre dentro de la normalidad. Cuando los niños afectados intentan con mucho empeño mantener los niveles de glucosa en la sangre a niveles normales, aumenta el riesgo de que sus niveles sanguíneos de glucosa desciendan a veces demasiado.

Por esa razón es importante que siempre trabajemos de la mano de las recomendaciones de los médicos. Esto nos ayudará a controlarla y a poder sobrellevarla de una mejor forma. 

Fuentes:

medlineplus.gov

msdmanuals.com

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